Déjame Hablar 3×18

Como ya sabéis Marío tiene una doble vida podcastera, bueno en realidad triple, cuarta o quinta… yo ya me he perdido. La cuestión es que al frente de la comunidad «Escuela de Serpientes» realiza un podcast de contenido libertario que me gusta comentar porque siempre salen temas de actualidad y de interés para liberalios como nosotros. Además son más jóvenes y siempre está bien mirar como vienen las nuevas generaciones.

Una de las mejores cosas que hacen es empezar cada programa con una cita de algún ilustre pensador. Esta semana le tocó al genial Bastiat: «Ea! miserables que tan grandes os creéis, que juzgáis a la humanidad tan pequeña, que todo lo queréis reformar. Reformáos vosotros mismos; con esa tarea os basta.». Bastiat siempre decía cosas más que bien tiradas y en este caso está recordando la esencia del liberal: los cambios sociales siempre se han de producir de abajo a arriba. Es decir, las sociedades cambian porque un individuo introduce un cambio en su vida y ese cambio empieza a ser adaptado por otros individuos que reconocen que ese cambio es positivo. Si el cambio, es realmente bueno empezará a permear a toda la sociedad y podrá constituir un «orden espontáneo». Esto se opone con fiereza a la clásica idea de los adanistas de diferentes ideologías de que un sabio o un comité de sabios puede decidir cuál es la mejor manera de hacer algo por lo que deben tener facultad para establecer normas y obligar a la población a cumplir sus decisiones. Es decir, los adanistas creen en aristocracias (cuánto daño hizo Platón y su dictadura encubierta) en las que normalmente ellos son los listos y el resto debemos limitarnos a obedecerlos.

Santi ha estado muy fino analizando la hiperregulación del mercado del alquiler en España. Efectivamente tanta regulación crea ineficiencias en las que hay minorías que de una forma u otra pueden aprovecharse y el resto de miembros del mercado acaban pagando esos privilegios. El ejemplo de cambios regulatorios que impiden subir la renta a contratos estipulados a partir de una cierta fecha es un claro ejemplo.

Matías se ha aficionado a ver Divinity y nos cuenta que hay un increíble programa donde una periodista es discriminada a la hora de optar a un puesto de trabajo por su raza. Ya no es que se tenga que aguantar sino que incluso la intentan convencer de que no está suficientemente sensibilizada con el tema de la diversidad y no es consciente de su «privilegio blanco». Lo peor de todo, es que no resulta raro pensar que eso ocurre todos los días en muchos sitios. «Get woke, go broke» que diría Elon… aunque todo sea dicho, el mercado de plataformas de streaming es salvaje y ya se sabe que eso incide directamente en el margen de beneficios. Netflix además tenía una valoración salvaje porque la gente confiaba en un crecimiento global y los últimos datos revelan que ni siquiera puede frenar la competencia de otras plataformas así que es una sana búrbuja desinflándose. ¡Viva el capitalismo!

Se avecina una campaña electoral apasionante en Andalucia. No creo que las encuestas sean de fiar porque hay mucho voto que estará esperando a escuchar a los candidatos para decidirse. Más curioso todavía es que el voto útil para algunos puede ser el PP (para evitar que Vox entre en coalición) y para otros será Vox (para evitar que el PP pueda gobernar en solitario o pivotando entre PSOE y Vox).

Sobre el comentario de Gerión y las mascarillas, sólo añadiros que los contratos no están firmados en tablas de la ley irrompibles. Ya sea un matrimonio o una relación laboral cualquiera de las partes puede romperlo. Evidentemente, habrá que indemnizar a la parte perjudicada conforme lo que diga la ley pero el empresario es el dueño de la empresa así que el empleado tendrá que adaptarse. El ejemplo de las minifaldas no aplica porque otras leyes entrarían en juego. Un ejemplo más aproximado sería el de un empresario que decide que los camareros pongan guantes porque decide cambiar la estética del local. También el que vosotros mismos apuntáis. Ha habido albañiles que se han negado a cumplir con criterios de seguridad que dispone la empresa (hay ley, pero el empresario crea el reglamento concreto en cada obra) y yo diría que eso debería acabar en despido.

La segunda parte estuvo dedicada a Elon Musk y a su reciente compra de Twitter, si la envidia fuera tiña… Son ridículos muchos de los que critican este movimiento apelando a la libertad de expresión y al mismo tiempo piden que exista censura. Como siempre, los políticos no han dudado en enseñar la patita para amenazar la iniciativa privada. Los chicos de serpientes también comentaron los cambios propuestos por Elon Musk para el nuevo Twitter que pretende construir.

Ahora bien, querido Santi, que un código sea abierto no quiere decir que sea menos seguro. El hecho de que te puedan auditar el código va en los dos sentidos. Habrá gente que use eso para hacer el mal y otros que te ayudarán avisándote de que hay problemas o incluso ayudándote a mejorarlo. Precisamente en una comunidad opensource «sana» esto último es más habitual.

Como siempre, existe una tercera parte para los que colaboramos con estos chicos con una módica aportación mensual. Esta vez estuvo dedicada a los problemas del gas en Europa. Unos dicen que Rusia cortó el gas a Polonia y a Bulgaria mientras que polacos y búlgaros dicen que no les ha interesado renovar el suministro de gas. Parece mentira lo que dijo Ursula sobre el derecho a pagar en euros y no rublos… De gas se fueron a electricidad y el particular modo de subastar, hay que recordar que la compra de electricidad es colectiva (Red Eléctrica compra a los proveedores una cantidad mayor que la estimada para cada hora) pues ha de asegurarse que en todo momento el servicio eléctrico funcione en todo el territorio. Eso hace que el tipo de subasta que se usa pese a ser contraintuitivo sea el mejor porque incentiva que los proveedores introduzcan su oferta cuánto antes al precio más competitivo que puedan ofrecer (porque saben que al final cobran el mejor precio del proveedor caro). De no hacerlo así los proveedores se resistirían a ofrecer sus kws hasta que el precio se eleve y eso puede provocar problemas de no tener suficientes proveedores (y súmale que las centrales nucleares no se pueden apagar en una hora, no podrían hilar tan fino). Obviamente, manipulaciones de subastas puede haber en todos los sistemas y el único remedio es crear una competencia real haciendo que haya proveedores que se puedan quedar fuera.

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